
Cómo tratar con personas difíciles
Tratar con personas difíciles puede afectar tu salud física, mental y hacerte sentir agotado emocionalmente. Sin embargo, muchas veces no puedes simplemente cortar la relación, por lo que debes aprender a lidiar con estos comportamientos difíciles. Aquí algunas estrategias que te ayudarán mucho.
Cómo tratar con personas difíciles
Analizaremos cómo lidiar con las personas difíciles que están en tu vida, para bien o para mal. Aquí algunos consejos de conducta y reacciones.
Mantén tus conversaciones neutrales
Evita tomarte las cosas personales. Si la otra persona toca temas que sabe que son incisivos para ti y que pueden convertir la conversación en una discusión, trabaja tu respuesta para no caer en su juego. Mantente respetuoso y amable incluso cuando no estás de acuerdo con la otra persona.
En lugar de unirte a la discusión, modela tu comportamiento para evitar escalar la conversación a un punto espinoso. Esta estrategia a menudo puede ser efectiva cuando se trata de compañeros de trabajo, amigos, clientes o miembros de la familia extensa. Pero es menos efectiva si la persona difícil es una persona muy cercana a ti, como tu familia inmediata.
En este último caso, la terapia familiar puede ser útil para mejorar la dinámica familiar. Este tipo de terapia suele aplicar técnicas para mejorar la comunicación, reducir los conflictos entre los miembros de la familia y puede ayudar a la persona difícil a mejorar su comportamiento.
Determina la necesidad de la persona difícil
También puedes intentar comprender el problema subyacente de la persona difícil. Puedes decirles algo como “cuéntame más” para aprender más sobre el problema y ayudarlos a sentirse comprendidos.
En el trabajo y en reuniones familiares, algo que funciona muy bien es asignarle una tarea a esa persona. No solo la mantiene ocupada y ayuda a prevenir conflictos, sino que además puede ayudar a esa persona a sentir que está contribuyendo.
Conoce lo que está bajo tu control
En lugar de estresarte por las cosas que no puedes cambiar, enfócate en los aspectos de la situación que están bajo tu control. No puedes controlar a la otra persona, pero sí puedes controlar tu respuesta.
Esto significa que debes trabajar mucho en tu nivel de tolerancia a la frustración. En lugar de sentirte molesto y angustiado por el comportamiento de la otra persona, trabaja por enfocarte en reformular tu forma de pensar acerca de la situación.
También están los enfoques de manejo de estrés, que básicamente te ayudan a mejorar tu capacidad de afrontamiento. Por último, practica el autocuidado, es decir, asegúrate de dormir bien, hacer ejercicio, comer saludable y contar con el apoyo emocional que necesitas. De esa manera, estarás menos abrumado para cuando te toque lidiar con la persona difícil.
Ve lo mejor en la otra persona
Busca el aspecto positivo y las cualidades de esta persona complicada. Un poco de optimismo y la reformulación del conflicto pueden ayudar a bajar un poco los ánimos. Si notas las cosas buenas de la otra persona, se sentirá apreciada y puede que esto le aliente a cambiar su comportamiento o al menos ayude a que sea más fácil tratar con ella a corto plazo.
Acepta la realidad de quienes son
El secreto para lidiar con las personas difíciles es tratar a las personas difíciles no intentar cambiar quienes son. Esto quiere decir que no te aventurarás en una lucha de poder, no estarás a la defensiva, no invitarás a la crítica ni empeorarás las cosas de otra manera. Mucha gente que lidia con personas difíciles, termina por convertirse en una de ellas.
Busca lo mejor de esta persona complicada y no actúes como si los rasgos negativos de la otra persona no existieran. Es decir, si la persona es chismosa, no compartas información que sabes que puede vulnerarte; si no es cariñosa, no le demandes afecto.
Finalmente, es importante que no te culpes ni a ti ni a la otra persona por sus interacciones negativas. En muchos casos, lo que sucede es que simplemente sus personalidades no encajan.
Crea patrones más saludables
Recuerda que las relaciones son una dinámica de dos personas, así que no existe tal cosa como una persona unilateralmente mala. Es muy probable que estés repitiendo los mismos patrones de interacción que tiene la otra persona hacia ti. Cambiar la respuesta podría romper el ciclo y mejorar tus posibilidades de crear un patrón más saludable en la relación.
Las habilidades de comunicación saludables, como practicar la escucha activa, pueden ayudarte a relacionarte mejor con una persona difícil. No se trata solo de decir “te entiendo”, en realidad funcionan mejor las frases auténticas como “lo siento”, “intentaré ayudarte” o “te escucho”.
Y recuerda que si cultivas relaciones más positivas en tu vida, puedes compensar la negatividad que traen estas relaciones desafiantes. Si necesitas más consejos sobre cómo lidiar con una persona difícil en casa, contacta con un especialista en psicología.
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